El esfuerzo que supone comprar un coche siempre es muy alto, y más hoy en día dado a la situación económica que está sufriendo el país. Uno de los determinantes a la hora de elegir un coche es la seguridad.
Gracias a los avances de la tecnología el factor seguridad de un coche ya no es un valor añadido, como lo era para Volvo antes. Ahora se consigue coches muy seguros y de un precio asequible. Comprar un coche con todo lo que supone y que al tiempo te enteres de que puede que tenga un defecta de fábrica genera una mala imagen para la marca.
Esto último ha ocurrido recientemente con la marca alemana de coches BMW, concretamente con el modelo Serie 3. La tirada que ha salido con posibles defectos son los construidos entre 2001 y 2003.
La llamada de BMW de los vehículos ha creado incertidumbre entre los usuarios de esta marca tan prestigiosa de coches. Lo que ha hecho la marca alemana ha sido convocar a una revisión a más de 200.000 coches.
El problema que detectan en los coches es un fallo en el airbag del pasajero. Por eso he iniciado la entrada hablando de la seguridad de los coches. El componente que genera este fallo es el mismo que el de otras marcas (Toyota y Nissan) que ya hicieron antes esta llamada a los talleres.
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